Aromas de Zingari Man

No.1

Diseñada por el perfumista francés Yann Derriennic, de Byron Parfums, No. 1 es una fragancia original realizada exclusivamente para los productos Zingari Man. Destinada a la firma, la fragancia parece imitar y equilibrar las características de su portador. La fragancia empareja una modernidad terrosa pero fresca con un sentido de clase sutilmente oscuro para evocar un aire de tranquila confianza que aporta a la masculinidad un brillo ligeramente dulce y suave, de color rosa. Esta fragancia evoca las veladas de clase alta y es una de las más matizadas que encontrará en un jabón de afeitar.

Notas de salida: Rosa Turca, Vainilla
Notas de corazón: Oud, rosa búlgara
Notas de fondo: Sándalo, pachulí, ámbar

 

The Explorer (El Explorador):

¿Crees que la frescura nunca se cansa de oler a frío, a seco y a menta? Seguramente, debe haber algo más para oler a limpio, bien cuidado y masculino. Un paso por el bosque, por ejemplo, es poco probable que lleve a la nariz a estremecerse ante el aroma de la suciedad. Incluso las notas más oscuras que transporta el aire del bosque traen a la mente una relajante sensación de equilibrio, de complejidad en perfecto equilibrio. ¿Cómo no aventurarse entonces en ese otro reino de la frescura? En esta fragancia, nos atrevemos a hacerlo, utilizando cítricos, cedro, vetiver, benjuí y más para capturar una limpieza más rica, amaderada y dulce. Hemos bautizado esta fragancia con el nombre de aquel que se atreve a aventurarse en lo desconocido en busca de nuevas ideas, en busca de la novedad en lo familiar: El Explorador.

 

The Merchant (El Comerciante):

Esta poderosa fragancia de Shawn Maher, de Maher Olfactive y Chatillon Lux, posee una audacia única, dulce y picante, propia de un hombre que, con su mundo de experiencia y su mundo de opciones, tiene algo muy especial que ofrecer a sus semejantes: El Comerciante.

Parte superior: Clavo, cardamomo, pimienta rosa
Corazón: Ámbar, incienso, miel, ambroxan, heno, jazmín
Base: Vainilla, ámbar, pachulí suave, ambroxan, maderas

 

The Navigator (El Navegante):

Paso a paso, un hombre camina por los tablones de madera calentados por el sol de un muelle. El viento transporta una dulzura brillante y afrutada que se mezcla con la sal que nada en las olas. En el propio hombre, estos aromas se encuentran con una figura firme pero acogedora, decidida pero libre y dispuesta a empujar. Los abraza un corazón cálido y almizclado. En esta fragancia acuática, buscamos evocar no sólo el espíritu del mar, sino del hombre que lleva ese espíritu como parte de él: El Navegante. 

 

The Socialite (El Socialité):

¿Se puede saber, sólo por el olor, si una bebida se ha servido con hielo? Es posible. Al fin y al cabo, seguro que nuestra experiencia de la temperatura va más allá del tacto. Sin embargo, llega un momento en el que no se puede sustituir el frío relajante en la piel, cuando la experiencia no puede ser completa sin un escalofrío. Con esta fragancia, ese momento ha llegado. La aromaticidad dulce y ácida de la lima de un gin-tonic es icónica pero incompleta si no se sirve con hielo. Por ello, esta fragancia se ofrece en nuestro primer jabón refrescante (de Koolada) y en nuestro splash refrescante para después del afeitado, para que puedas sentirte tan fresco como tu aspecto. 

 

The Wanderer (El Vagabundo): 

¿Te has encontrado alguna vez paseando por un bosque de montaña por la mañana y has visto cómo el rocío se convierte en niebla y se eleva desde el verdor? ¿Ha oído el agua fresca que pasa corriendo mientras suaviza las rocas del lecho del río y ha sentido cómo el aire le llena los pulmones y le hace sentirse el rey del mundo? Mientras que algunos buscan lo salvaje, otros prefieren la pureza y la rica simplicidad de la naturaleza. Hay una sensación de refinamiento, de fuerza e independencia en esa sencillez. Con una mezcla clásica y limpia de bergamota, cítricos, musgo de roble, albahaca y pachulí, esa sensación es la que hemos tratado de captar en esta fragancia, y la hemos bautizado con el nombre de quien elige dejar que su naturaleza refinada hable con orgullo por sí misma: El vagabundo.

 

The Watchman (El Vigilante):

Con las manos agarradas a la barandilla del faro, un hombre contempla un mar cada vez más inquieto a medida que se acerca una tormenta vespertina. Las olas son dentadas y oscuras, y aunque no harían más que golpear hambrientamente los costados de las embarcaciones de los viejos y veteranos capitanes, el peligro que podrían suponer para un joven tonto con una balsa mantiene la mirada del hombre. El aire del mar, vivo con electricidad, se siente casi una parte de él. El agua, la sal, la vida fresca del océano, el calor casi dulce de la lámpara del faro, los lleva como una colonia. Y tú también puedes hacerlo con esta fragancia acuática que lleva el nombre de un hombre como él: El Vigilante.